Análisis de El hombre en el castillo, primera temporada: la coexistencia de la realidad psíquica y material

La serie y su contexto

Comparto un breve análisis personal sobre la serie en Netflix, El hombre en el castillo, aprovechando el uso de mis conocimientos en derecho y psicoanálisis. Esta distopía en los años sesenta, donde Estados Unidos de América pierde la segunda guerra mundial, y es gobernado en gran parte por Alemania y por Japón, muestra la historia de los conflictos político-socio-económicos-emocionales de los personajes, desde ese contexto caótico y de tanta opresión para los gobernados del país. No hay derechos civiles prácticamente, y todo se encuentra a discreción de las autoridades, principalmente cuando se trata del derecho a la vida, del que disponen según sus intereses políticos e ideológicos.

Lo que me genera

Lo que me genera esta interesante y original trama es analizar a los personajes, y ver cómo se relacionan con su realidad. Lo que me lleva a pensar en el consultorio, lo que vivimos con los pacientes, cómo lo podemos analizar desde una mirada psicoanalítica. Esta serie nos da un ejemplo de cómo puede ser tan compleja la realidad, que creemos conocer la verdad absoluta desde nuestra trinchera, pero luego aparecen elementos que nos muestran otra cosa, que ponen en tela de juicio todo nuestro saber, incluso el conocimiento de nuestra propia realidad.

Esta serie puede ser un apoyo para ejemplificar, al menos desde esta primera temporada, cómo funciona la realidad psíquica y la realidad material. Cómo coexisten al mismo tiempo: tenemos pistas de una mientras vivimos en otra, no sabemos si es verdad que la realidad psíquica existe, aunque tenemos "cintas", así como mientras dormimos tenemos "sueños".

Las cintas como obra

Lo que me generan a mí es pensar que el contenido de la primera cinta representa esperanza. Porque lo que muestran las imágenes tiene que ver con la vida, con la libertad, con el amor, y no con la opresión, la tiranía, la muerte que se vive en ese contexto inicial de la serie.

Pero más tarde me producen intriga y me llevan a hacerme algunas hipótesis, porque la primera cinta habla de esa esperanza a través de un mundo diferente, donde Estados Unidos ganó la segunda guerra mundial, y no los nazis ni los japoneses, que paradójicamente, fuera de la serie, es la historia como la conocemos. Así que pensaba que la trama sería de una alteración a la realidad actual por un engaño como consecuencia de la guerra, que se revelaría con las cintas causando una revolución para regresar al orden "correcto" de la realidad.

Pero antes de finalizar la primera temporada, entra en juego una segunda cinta, donde los nazis de nuevo cometen actos de violencia autorizados legítimamente con el poder del Estado. Por eso lo que siento es intriga que más tarde se va transformando conforme se desarrolla la trama.

Seguir adelante

El sentimiento de esperanza que me generó, el cual estaba identificado con la persona principal Juliana, no se transforma en desesperanza como en algún momento noto que le sucede a ella. Sino que pienso en la resiliencia que se requiere para esa situación. Porque la primera cinta representaba esperanza, y la segunda cinta representa muerte, y no es que todo esté finalmente destruido, sino que la realidad aún no se transforma a esa esperanzadora que se vio, que todavía está en ese proceso de evolución. Que lleva más tiempo y más energía de la que se pensaría.

Y me conmueve una de las últimas escenas de la primera temporada, donde Frank Frink, el novio de Juliana, quien recientemente fue torturado, perdió a una hermana y a dos sobrinos pequeños en manos de ese régimen tiránico, quien perdió sus ahorros y todos sus derechos como humano, más allá de la esperanza se aferra a la realidad: "tenemos que seguir adelante". Porque el seguir adelante es el acto que permite un movimiento, y eventualmente permite un progreso de la realidad. Pero quedarse estáticos porque el miedo reinó al perder la esperanza es como permitir que eso que ya causó una terrible afectación siga regresando al presente una y otra vez.

De esta idea me inspiro en lo que Freud descubre y describe como el trabajo del sueño, con el que desarrolla el modelo psicoanalítico. Emocionalmente me lleva a pensar que incluso en momentos de más caos, se requiere tener los pies bien sostenidos en la realidad, más que en imágenes, fantasías o sueños que otros nos relatan a través de obras cinematográficas o cualquier obra producto del ingenio humano.

El autor desconocido

Justamente no sabemos si las cintas son fantasías que alguien más llevó a la pantalla, o de hecho se trata de realidades posibles. Pero lo que sí hay en ese momento en la serie es mucha incertidumbre, puros hechos de la realidad que no dan señal de esperanza alguna.

Y el trabajo del sueño lo relaciono porque gracias a las imágenes que el humano ve en sus sueños, que en muchas ocasiones pareciera una película, es una obra cinematográfica producida por el propio inconsciente. El autor es el inconsciente; si descubrimos qué quiere mostrarnos, qué significa ese sueño, podemos encontrar qué sucede dentro del individuo.

En la serie lo pensaría en el símil como si la trama verdadera que hilará la primera con la segunda temporada y posteriores es que lo que vayan descubriendo los personajes en el contenido de las cintas, y según lo interpreten, o mejor aún si descubren quién es el autor, podrán conocer más sobre el inconsciente de la sociedad en general, pudiendo encontrar una manera de cambiar esa realidad. Lo que sucede con el trabajo que hacemos como psicoanalistas, cuando le mostramos a un paciente lo que va representando lo que hace en la realidad, y cómo hay un autor desconocido para sí mismo sobre la realidad de su propia vida, con la intención de que agarre las riendas de la realidad, conociendo a ese co-autor de su vida llamado inconsciente.

Cuando el inconsciente reina tiránicamente, el paciente no puede ver con claridad lo que sucede a su alrededor, malinterpreta cada situación, se puede tomar todo personal, la paranoia hace que actúe en contra de otros y es contraproducente para sí mismo, porque pone en peligro o incluso destruye sus relaciones personales, su propio patrimonio, a veces pone en peligro su propia integridad física o la de otros, así como la vida. El trabajo psicoanalítico sirve porque le mostramos al paciente eso que está haciendo con su vida, y por qué lo está haciendo, para que le haga sentido y pueda reacomodarlo, para que vuelva a tomar las riendas de su propia vida.

La realidad que sí se vive

Pareciera que sí se trata de otras realidades, no sé si paralelas, pero en algún momento de quietud de uno de los personajes, Nobusuke Tagomi, el Ministro de Comercio del Pacífico, pareciera que se transporta a otra realidad donde se encuentra en un Estados Unidos que ganó la segunda guerra mundial.

Como si esa realidad se moviera, y creo que tiene que ver con cómo se despiden Juliana y Joe Blake: Juliana le perdona la vida y lo deja escapar de regreso a Nueva York, porque reconoce que no cree en el contenido de la segunda cinta, pero sí cree en el Joe que conoce en la realidad, lo que se conecta con lo que antes había mencionado de mantener los pies en la tierra, es decir en la realidad que sí se vive, más allá de imaginarla, soñarla o verla en una película.

Más de una realidad

No sabemos qué es lo que está pasando muchas veces en nuestras propias vidas, porque no tenemos el control de todo, hay muchos factores que están presentes simultáneamente y que influyen en nuestra vida personal. En la serie la trama se desarrolla por unas películas, y no muy distante de lo que sucede muchas veces... vivimos la vida dejándonos llevar por el miedo, la incertidumbre, nos paralizamos, o dejamos sacar nuestra parte más oscura en los peores momentos.

No se trata de vivir con esperanza, sino continuar presentes en la realidad. Si nos dejamos llevar por nuestro pasado será demasiado pesado para continuar, y más vale perdonarnos y hacer frente a las consecuencias. Si pensamos en nuestro futuro, es estar haciendo imágenes en nuestra cabeza de algo que no sucede y que no es realidad. Si nos enfocamos en continuar con lo que en ese momento alcanzamos a ver en nuestro presente, según nos dicte nuestra conciencia, puede ser lo más acertado para usar como brújula en un terreno incierto. Y quizá de eso se trata la serie, de mostrarnos un mundo donde hay más de una realidad presente. Ya iré viendo a lo largo de la serie.

El psicoanálisis como brújula

El psicoanálisis nos da herramientas para analizar diferente una misma realidad al tener conocimiento de otra. Nos da la oportunidad de crear el espacio clínico para que, más allá de juzgar una u otra, como psicoanalistas podamos mostrar lo que hay en ellas, para que el paciente pueda ser el autor de su propia obra de la manera más consciente y auténtica posible, sin dejarse llevar por eso que no está en su poder y que sin embargo le influye directamente en su vida.

Escrito por Mónica Lisette Rayas Ortiz al 100% el 22 de marzo de 2026 | Maestra en Psicoterapia Psicoanalítica | Psicoanalista en formación | Licenciada en Derecho | Maestra en Derecho Comercial y de la Empresa

Referencias

Freud, S. (1976). La interpretación de los sueños. En Obras completas (Vols. IV y V). Amorrortu. (Trabajo original publicado en 1900)

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